¡VEN Y GOBIERNA TÚ OTRA VEZ!
Julio 28th, 2010En el capítulo 9 del Libro de Daniel, Daniel levanta una oración a favor del Pueblo de Israel que estaba en cautividad en las tierras de Babilonia. Según los libros, ya se iba a cumplir los años de desolación para Jerusalén que Jehová había hablado al profeta Jeremías; y Daniel estaba doblando sus rodillas. Las escrituras dicen:
Daniel 9:3-5 “Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes…”
Y continua Daniel más adelante su oración diciendo…
Daniel 9:18 “Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira…porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.”
Hay dos cosas que hizo Daniel que nos sirven para levantar una oración a favor de la iglesia de México y a favor de nuestra nación. Numero uno confesó los pecados del pueblo y número dos oró a favor del pueblo, pero confiado en la misericordia de Dios.
Mientras leía el pasaje me detuve en la confesión de Daniel, porque menciona un pecado que está muy arraigado en nuestra cultura, dice “… y hemos sido rebeldes”. A través de las escrituras podemos ver que la rebeldía es simplemente soberbia arraigada a nuestro corazón. Es un lugar donde no dejamos que nuestra mayor autoridad que es Cristo sea quien gobierne nuestras vidas, sino nosotros mismos queriendo gobernarnos.
Este viernes pasado nuestra congregación en Parral levantó un clamor, y nos arrodillamos confesando el pecado de soberbia, pidiendo a favor de nosotros mismos y de la nación; y creyendo en las muchas misericordias como decía Daniel.
“A Dios no le interesa cambiar o mejorar a tu iglesia y tu ciudad; a Dios lo que le interesa es que su hijo Jesús gobierne tu iglesia y tu ciudad”
Porque no levantamos hoy como iglesia en toda la nación, una oración de arrepentimiento por la rebeldía que se ha levantado y en una humildad le pedimos a Jesús ¡VEN Y GOBIERNA TU OTRA VEZ!
Isaías 66:2 dice: “… pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.”
Yo oro para que el gobierno de Cristo gobierne tu vida, la de tu familia, la de tu iglesia, la de tu ciudad y la nación entera; y para que Jesús mire y fije sus ojos hacia esta nación después de tu oración y tu arrepentimiento.






